Contra un mar crepuscular de lenguas de fuego
de olas en los bolsillos del miedo i el monte
i el enano.
Recorta un sol de sonrisa de niña
de corazón no roto
de ríos contenidos
i se asoma en el filo acolchado del cielo.
Con pestañas de terciopelo maduro
se acercan las notas del arcoiris i la alegre agua de los manantiales
todas las bestias celestiales bufan en el fango.
Me asomo,
me detengo
no siento necesidad de hacer nada.
